por Amelia Sebastián.

Ya ha comenzado la competición de baloncesto más importante de Europa, con equipos tan laureados como España, Francia, Lituania, Alemania, Grecia, Italia, Serbia o Turquía. Gracias a una televisión privada podremos ver los partidos de España en directo y con comentarios de un grandísimo entrenador como es Pepu Hernández, sí, el que le puso las sílabas a esto del BA-LON-CES-TO, y que nos hizo ser campeones del mundo en Japón anteponiendo su gran profesionalidad a una situación familiar delicada, no hay suficientes elogios y agradecimientos para el mejor entrenador que ha tenido la selección española de baloncesto desde Díaz Miguel o Lolo Sainz, que construyeron un camino pero sin los éxitos cosechados en estas dos últimas décadas.

Es de agradecer a este medio de comunicación su esfuerzo por televisar los partidos, además de dar las gracias por buscar periodistas y comunicadores que nos hacen vivirlos, no como en años anteriores en los que predominaba el silencio y la parquedad en el relato por la poca preparación de los periodistas. Eso no quiere decir que sean expertos los de ahora, porque hay que oírles… es verdad que aquellos que no viven este deporte como el resto o no tienen conocimientos suficientes hacen un esfuerzo por llevar la magia de periodistas y comunicadores, como Iturriaga o nuestro querido Andrés Montes con sus frases míticas como: “La vida puede ser maravillosa” o “la salsa Canaria se llama Mojo picón”, comunicadores que se les echa de menos cuando una ve un partido de la selección española.

Solamente quiero realizar una crítica constructiva, aunque ellos no creo que ni se den cuenta. La gente a la que nos gusta el baloncesto no vivimos únicamente de los partidos de la selección, nos gusta ver más partidos, hay partidos muy interesantes, sin estrellas, que incluso pueden enseñar a los chavales al juego en equipo, y que se dan en algún canal que no es vía internet, que para eso tienes más de 6 canales a disposición del usuario.

 

Pero las expectativas de éxito de la selección española están por todo lo alto, pese a haber perdido alguna final en la última jugada como consecuencia de una mala decisión del banquillo. Cabe recordar la final del Eurobasket que se celebró en Madrid en el 2007 contra Rusia, donde se perdió 59 – 60 contra jugadores como Kirilenko o Khyrapa. Y que en el último suspiro se realizó un tiro sobre la bocina mal ejecutado por la estrella de este equipo, Pau Gasol, sin duda el mejor jugador de la historia que ha habido y habrá en la selección española de baloncesto.

Ahora, 10 años después se busca conquistar este título europeo, y para ello, se ha conseguido unir a un grupo de jugadores, muchos de ellos juegan fuera de nuestras fronteras, y aunque le pese a más de uno, también jugadores del equipo campeón de la liga española.

 

Analizando los equipos que hay en el Eurobasket y las ausencias signficativas que ha habido, la verdad es que en mi opinión está un poco descafeinado, como las de Tony Parker, Nico Batum o Rudy Gobert en Francia, Danilo Gallinari, Alessandro Gentinele y Andrea Bargnani en Italia, Nemanja Bjelica y Nikola Jokic en Serbia, u otros jugadores como Marcin Gortat (Polonia), Giannis Antetokounmpo (Grecia), Zoran Dragic y Jaka Klobucar (Eslovenia), Ersan Ilyiasova y Omer Asik (Turquía), Pooh Jeter, Sergiy Gladyr y Alex Len (Ucrania), Dirk Nowitzki (Alemania), Ben Gordn (Reino Unido), Sergey Karasev (Rusia), Matt Lojeski y Retin Obsohan (Bélgica), Mario Hezonja, Dontaye Draper, Ante Tomic y Damjan Rudez (Croacia), Diamantidis (Grecia).

Eso sin contar con los de España, como Sergio Llull recientemente lesionado, Rudy Fernández con sus problemas de espalda, Pau Ribas lesionado en la preparación de la selección o Víctor Claver que está en fase de recuperación, Felipe Reyes que deja paso a otras generaciones, otros que aún no se han decidido, Nikola Mirotic o Serge Ibaka. Claro, solo pueden ir 12, así que no pueden ir todos, y el seleccionador siempre tiene sus mimbres ya fijas.

 

Pero después de analizar las primeras jornadas del calendario, cabe destacar que España sólo tiene un rival, ella misma. El equipo formado por los hermanos Gasol y Hernán – Gómez, Ricky Rubio o el inagotable San Emeterio forman un clan de jugadores inigualables, cabe decir, que aunque hay partidos en los que Juan Carlos Navarro no considero que se merezca estar en la selección por la gran temporada que ha hecho en el Barcelona, tres cuartos de ella lesionado, le ha beneficiado el que hubieran tantas lesiones en jugadores de su posición, que hacen que sea el capitán que alce un título 2 años después del 2015.

Habéis leído bien, me he mojado, pienso que España se va a pasear de aquí al 17 de septiembre, no tiene rival, hasta llega a ser aburrido ver un partido, qué abusones, sí en el primer tiempo ya ganan de 20 puntos.

También he de decir que si no fuera así estaríamos criticándolo a los cuatro vientos, con el equipo que tenemos y la ausencia de rivales el camino a la victoria es una etapa completamente llana.

 

Por tanto, es difícil encontrar aliciente en ver partidos, que a priori no son fáciles pero que estos jugadores, para mi fueras de serie, convierten lo difícil en fácil, y se pierde esa magia de la disputa, de no saber cómo va a acabar el partido.

Al final todo se resume de cuánto va a ganar el equipo de España, espero que no se peguen el batacazo como en el 2007.

Esta generación de después de los júnior de oro, vienen pegando fuerte, son un equipo fuera y dentro de la cancha, y así se nota en el resultado.

Nos vemos el 17 de septiembre celebrando el título del Eurobasket, aunque algunos nos iremos a la presentación de nuestro equipo con las ausencias de los tres campeones que juegan en la selección. Por cierto, mira que hay días para la presentación del Valencia Basket, hay alguno que tiene un ojo para poner fechas que da gusto.

Lo mejor es que en ese equipo, en la selección, hay tres jugadores del Valencia Basket merecidamente, por haber sido campeón de la liga.