por Carlos Vicent.

Neymar, el último en unirse al grupo, se ha marchado por 220 millones al PSG, donde le ofrecían casi el doble del salario que tenía en el Barcelona. Otro movimiento de un jugador brasileño que, unicamente se mueve por dinero.

neymar psg

Todos los de este exclusivo grupo tienen similares características, sobre todo, aman la fiesta y los guateques, cosa que les perjudican mucho en el futuro. A nivel futbolístico, explotan en un equipo brasileño, llegan a Europa y van danzando por los clubs que más dinero le ofrecen y, acaban desapareciendo del mapa de la élite a una edad muy temprana, sobre los 30-33 años.

Tenemos diferentes casos, podemos empezar por el de Ronaldinho, llega a París con 21 años, comienza a despuntar y alcanza la final de la copa francesa con los galos. Dos temporadas en las cuales, mejoraba cada vez más, pero la llamada del Barcelona y los millones que pusieron sobre el tablero los culés hicieron que se decantase para ir rumbo a España.

ronaldinho

Allí consiguió consagrarse como estrella mundial y alzarse con el balón de oro. Pero pese a tener a todoel club blaugrana en el bolsillo, en 2008 recibió una oferta millonaria por el Milán, y aceptó tras asumir que Henry podía quitarle del once culé. En Italia nunca llegó a ser el brasileño que enamoró a medio mundo en el Barça, y en 2011,con solamente 31 años, se fue a Brasil, donde viajo sin rumbo fijo por muchos equipos, cobrando animaladas por solamente su nombre, no por su calidad.

Otro jugón que fue yendo de equipo en equipo fue Adriano, “El Emperador”. Decían que sería el nuevo Ronaldo cuando salió de Brasil rumbo al Inter, pero las fiestas, las drogas y los problemas le llevaron a volver a su país y no tener un club fijo. Otra de las mejores promesas del fútbol echadas a perder.

Adriano-Leite1

También hay otros jugadores menos conocidos que han seguido el mismo camino que los anteriores. Paulinho, tras una excepcional temporada en el Tottenham y un gran mundial con Brasil, se fue a China para cobrar más de el triple que en su actual ex-equipo; o Robinho, que jugó en el Manchester City, donde era la estrella, pero decidió irse al club merengue donde no triunfó solo por ganar más.

robinho

Hay excepciones, como la de Ronaldo Nazario, que jugó 5 temporadas en el Madrid, o Marcelo, que ya ha cumplido las 10 temporadas vestido de blanco.

marcelo

Neymar hasta el momento, está siguiendo el camino de la mayoría de brasileños, moverse en el mundo futbolístico por dinero, pero hubiera sido mejor quedarse por amor a un club, cosa que ultimamente no sucede casi. Ahora quedan pocos futbolistas que amen a un club, y lo que predomina son empresarios que solo buscan beneficios económicos. Ya no quedan jugadores como los de antaño.